Voces de Standing Rock: Anthony Aspaas

por  traducido por Mary Flores Prows translated by Mary Flores Prowsfebrero 6, 2017
 

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“Nosotros también somos ISIS —  un  ISIS de la vida.  ISIS es Indígena en Permanente Solidaridad… un día esto me llego en un sueño. Nosotros somos ISIS. Dadores de vida. Protegemos el agua. El Agua es la cosa más importante que sostiene la vida en este planeta… y eso es lo que me trajo hasta aquí.”

Anthony Aspaas es un anciano navajo y sanador de Shiprock, N.M. Como un joven nativo que creció en un internado escolar del sistema de asimilación y luego como un veterano de Vietnam, ha asumido las cicatrices del PSTD (Trastorno de estrés postraumático) durante la mayor parte de su vida. Su viaje a Standing Rock fue de solidaridad – pero fue mucho más, fue de curación.

Yo me encontraba con aquellos en el Hogan al suroeste del campamento, Oceti Sakowin, cuando Anthony compartió una visión con el círculo de oración alrededor de la estufa de leña, el ritual que señalaba el comienzo de cada día. Anthony era el anciano que abría el rezo, como hizo la mayoría de los días que estuve allí. Las tensiones eran altas en ese momento, ya que un grupo de veteranos estaban dispuestos a empezar una gran acción de desobediencia civil, mientras su número crecía en el campamento - unos 4.000 respondieron al llamado a principios de diciembre - pero el Consejo de Ancianos les había pedido retirarse, debido a las temperaturas bajo cero, tormenta de nieve y un equipo de médicos no preparados. Se alzaban voces y se escuchaban rumores en todo el campamento desde el día anterior por parte de veteranos y duros activistas que estaban presionando para la acción.

Aquella mañana, las palabras de Anthony parecieron hablar directamente sobre el dilema. Había dormido muy ligeramente a lo largo de la noche, manteniendo el fuego encendido, ocasionalmente deslizándose en un sueño ligero. Me había despertado con frecuencia mientras la tormenta aullaba alrededor de nosotros para ver una forma que se cernía sobre el fuego como un espíritu guardián. En ese momento supe que había sido él.

"A veces mis sueños parecen tan reales y vivos", nos dijo. “Y se vuelven realidad”.

"Justo antes del amanecer oí un disparo, y no sabía si era un sueño o si era real," dijo Anthony.

"He visto muchos muertos y heridos durante la guerra de Vietnam. Sé lo que es ver un cuerpo cuando la vida ha salido de él. No quiero ver eso aquí.”

El círculo quedó en silencio mientras la lección se absorbía.

Miles de veteranos realizaron una marcha hacia el frente en ese día, pero respetaron los deseos de los ancianos, y no hubo desobediencia civil ese día. Anthony estaba entre ellos. IC lo alcanzó después.

IC: Cuéntame un poco sobre ti y cómo has llegado hasta aquí.

Anthony: Mi nombre es Anthony Aspaas. Soy enfermero registrado y veterano de Vietnam de la Nación Navaja. Lo que me trajo aquí es que después de haber experimentado el PTSD como veterano de Vietnam, vine aquí para encontrarme a mí mismo. Y, tú sabes, buscando ese empoderamiento. Buscando esa curación, buscando esa curación espiritual. También lo que ha sucedido, la brutalidad, lo que realmente me impulsó a venir aquí es cuando tomaron a una de nuestras mujeres. La arrestaron, la desnudaron y la pusieron en una perrera. Y la marcaron, como lo hicieron los alemanes con los judíos. Y eso fue simplemente, horrible. Y solo causó mucha ira en mí, ya que una parte de tener PTSD es tener rabia.

Desde que era un niño he visto a mi madre y mi padre experimentar la discriminación ante mis ojos y crecer en el sistema de internado escolar, experimenté más discriminación y prejuicios raciales. Estoy muy familiarizado y tengo sentimientos fuertes hacia la discriminación en contra de los oprimidos. En el ejército y en la universidad encontré aún más discriminación. Después de más de 25 años en el Servicio de Salud para Indígenas, fui despedido de mi trabajo como enfermero muy experimentado debido al PTSD. Amo mucho mi trabajo y amo cuidar de la gente; llevo realizando ese trabajo desde Vietnam en los años ’70. Desafortunadamente mi PTSD de nuevo se reactivó, lo que me hizo empezar de nuevo con un tratamiento intenso. También soy muy fuerte en mis creencias culturales, que implica ofrecer canciones, oraciones y ofrendas, a la Madre Tierra. Mi día comienza con una oración y termina con una oración todos los días. A través de mis oraciones experimento muchas visiones del futuro, buenas y malas.

Depresión, ideas suicidas, ideas homicidas. Sólo quería encontrar una cura para mí, encontrar mi lugar de nuevo. Para estar completo otra vez, ser humano otra vez, ser compasivo otra vez. Sabes, tener ese amor en mi corazón. Eso es lo que me trajo aquí. Y lo encontré - porque este campo está lleno de tanta compasión, con tanto amor, tanta unión, tanta unidad. Es abrumador y me siento, sabes, simplemente  ̶  que somos familia.

Somos familia. No importa de qué color eres, qué es lo que crees dentro de ti, somos familia. Una familia fuerte y hermosa.

También somos ISIS - un ISIS de la vida. ISIS es Indígena en Permanente Solidaridad... un día esto me llego en un sueño. Nosotros somos ISIS. Dadores de vida. Protegemos el agua. El agua es la cosa más importante que sostiene la vida en este planeta... Y eso es lo que me trajo hasta aquí.

En cuanto a la compañía petrolera, eso es otra cuestión. Es sólo la élite, la más poderosa, la más rica. Tienen su propio club de élite a través de todas las naciones. Ya sea Rusia, Medio Oriente, China, incluso en México. Tienen su propia élite y hacen estos acuerdos, hacen estos negocios, y piensan menos en la gente trabajadora. Esto es lo que son, y es hora de que lo gente trabajadora defienda sus derechos y los de los niños que no han nacido, de los niños o de su familia, o de su hermano, o de su hermana, y por el planeta.

Hemos hecho tanto para la destrucción de este planeta. Tú sabes, como yo lo veo, un día la Madre Tierra se va a limpiar. Lo que significa que destruirá todo en esta Tierra. Limpiarse a sí misma. Imagina que, toda la vida está siendo destruida - si no cuidamos de ella. Algo que es tan poderoso, algo tiene que hacerse.

Su dinero, su riqueza, no puede comprar la vida. No puede comprar, sabes, la cura que están buscando. Tienen tanto, su mente está tan atrapada en su riqueza que no pueden liberarla. Usted encuentra el amor en el corazón siendo gente sencilla. Viven su vida por dinero y no pueden dejarlo ir. Es muy difícil para ellos. Es trágico.

Y en una nota aparte, sabes que me encanta este campamento. Que lo pusieron de la noche a la mañana, ya sabes. Hay un conjunto de nueva generación que viene.  A través de todo el mundo, me han tocado. Y las banderas que veo allí, he visto gente de China protestando. He visto gente de Medio Oriente, palestinos. ¡No lo puedo creer! Tenemos una causa común. Es hermoso, es una cosa hermosa. Y le tocó a la Nación Sioux a ponerse de pie finalmente contra este gobierno y esta corporación. Le tocó a la Nación Sioux, y ellos dijeron "no más.’.”

Y durante muchos años les he dicho a la gente: "Un día todas las tribus se unirán y cuando llegue ese día, el gobierno tendrá miedo de los pueblos indígenas".

Y la gente indígena es todo el mundo, la gente común, tú sabes, el blanco, el negro, el rojo, el amarillo, cualquier color que los pudieras llamar. Siguen siendo seres humanos. Y eso, es ahí donde estamos ahora. Todos somos una familia. Una familia, es como el arco iris. Pon todos los colores juntos del arco iris, brilla luz blanca. Y esa luz blanca es lo que está en nuestro corazón. Esa es nuestra alma, nuestro ser interior, esa es la pequeña luz que hace que el corazón palpite cada segundo. Esa luz somos nosotros. Como una nación pura, eso es lo que somos.

Nunca olvidaré este día. Asistimos a un powwow allá afuera, en el casino. Donde tenían un líder espiritual. Y al principio pidieron a todos los hombres medicina que bajaran y esta es la primera vez que lo he reconocido. Voy a representar a mi gente. Sabes, voy a estar con ellos. Y, mi hermano aquí, sabes, él también es muy bendecido. En su forma tradicional.

Tenemos un vínculo en común, pero cuando nos encontrábamos en ese círculo, cantaron una de las canciones espirituales más antiguas, tradicionales, que sólo se canta en ocasiones especiales. Momentos especiales, y este fue un momento especial. Me sentí honrado por los Lakota, cantaron esa canción tradicional. Tan hermoso. No entendí las palabras, pero las visiones que vi sólo trajeron lágrimas, lágrimas rodaron por mi cara. Traté de poner atención y contener mis emociones, pero las lágrimas sólo rodaron. Lloré porque podía sentir la gente sagrada. Podía sentir el Espíritu, el Espíritu del Águila. Podía sentir el tambor, podía sentir la Tierra. Era tan poderoso, tan emocionante. Nunca, nunca olvidaré este día. Sabes, les tengo un gran honor a los Sioux por darme la oportunidad de estar en su círculo y escuchar la más preciosa y hermosa canción de siempre. Que sólo se canta en ocasiones especiales. Gracias.

Conozca otros Defensores del Agua en este serie: #VocesDeStandingRock