Voces de Standing Rock: Mick Waggoner

por  traducido por Jared Guerra translated by Jared Guerrafebrero 9, 2017
 

 An English version of this article is available here

“Se siente bien conocer, incluso aunque no seas indígena acerca de su lucha y donar porque se sienten conectados con ella. Y si es a través de mí, está bien – pero eventualmente empezarán a preocuparse acerca de su propia agua.”– Mick Waggoner

En diciembre Mick Waggoner y su pareja, Bonnie Wykman, llevaron la cocina en el campamento suroeste de Oceti Sakowin. Mick es una educadora diné y entrenadora y campeona mundial de roller derby (carreras de patinete), y actualmente es la tercera clasificada a nivel mundial. Su tierra natal en Nuevo México ha sido contaminada por desechos mineros desde antes de su nacimiento, le preocupan los altos índices de enfermedades como el cáncer entre otros problemas de salud de sus familiares. En el 2015 le sorprendieron los derrames masivos de la mina Gold King que contaminaron cientos de millas de San Juan, Colorado y del Río Animus y que aniquilaron el sustento de los agricultores navajos que utilizaban el agua para el riego.

Para ella, Standing Rock ha sido una fuerza de ignición, algo que ha ayudado a cultivar la conciencia y a construir comunidad alrededor de los problemas indígenas en Melbourne, Australia, donde actualmente vive con su pareja, Bonnie Wykman. Mucho antes de decidirse a venir a Standing Rock, publicaba en Facebook para que sus legiones de fans de roller derby conocieran el problema. Incluso en un momento dado llevó a cabo una subasta donde ofreció sus jerseys deportivos, recaudando 600$ para el fondo legal de Standing Rock.

Ella y Bonnie encontraron su camino en el equipo de cocina debido a su pasión por la comida. Para ellas, trabajar en la cocina mantiene un profundo significado en todos los niveles.

Mick: soy de Dinétah, (la patria tradicional Diné) cerca de Shiprock, Nuevo México. Estoy aquí con mi pareja y mi hermana Athene. Desde que leí por primera vez acerca de lo que pasaba en Standing Rock me sentí conectada. Lo mismo sucede con los indígenas y sus tierras alrededor del mundo pero – el año pasado hubo un derrame en la mina Gold King en mis tierras que contaminó los sistemas del río San Juan y Animus en Colorado. El estado no alertó a los agricultores por más de un día y ninguno cerró sus zanjas de irrigación. Ahora hay miles de millas contaminadas por el agua del río, en tierras que ya habían sido diezmadas por el terrorismo ambiental.

Hay como 10 minas de uranio alrededor de un radio de 70 millas de donde crecí. Está la planta central de servicio público de energía de Arizona, tan cerca que probablemente pueda caminar ahí en 30 minutos, está como a una milla de distancia. Y tan solo a un par de millas de una mina de carbón.

Yo crecí en esta área que ha sido devastada y contaminada por la minería. Realmente me preocupa, porque tengo muchos familiares que tienen cáncer y otras enfermedades. Y por supuesto, se pueden rastrear las causas en la contaminación del agua. No puedes huir del agua y de donde proviene. La bebes, te bañas en ella, cocinas con ella, riegas tus plantas con ella y después las comes.

Siempre hemos tenido un huerto, y aunque estoy orgullosa de mi madre por siempre instarme a cultivar, todo el agua que ella uso estaba contaminada. Y realmente no piensas en ello hasta que eres mayor y ves lo que sucede en el mundo.

Eso estaba rondando mi mente, y como soy entrenadora de roller derby, he realizado algunos campamentos de entrenamiento para recaudar dinero. se organizaba el campamento y con lo obtenido se procedía a limpiarlo. Pero no se ha hecho y no hay un plan para hacerlo. No tenemos un sistema para ello en este momento. Y los ríos están contaminados con uranio de las compañías mineras.

IC: ¿Las compañías mineras no están obligadas a realizar la limpieza?

Mick: No, muchas de esas minas de oro fueron abandonas después de la fiebre del oro y de la plata al sur de Colorado, entonces esos bienes han cambiado de manos tantas veces que es difícil saber quiénes son sus dueños. Y el estado no quiere tener ninguna responsabilidad, el BLM (la agencia federal encargada del manejo de tierras públicas en la región) no se hace responsable, nadie quiere responsabilizarse.

Eso fue lo primero, y dije: necesito comenzar a prestar atención a lo que está sucediendo en las tierras de los indígenas y especialmente en la mía. Amo el lugar del que provengo, amo Ia tierra con la que estoy conectada. Tenemos historias de nuestras deidades y de la naturaleza y estoy conectada con todo ello, todo lo que he aprendido, cuando crecía, acerca de la cultura es acerca de la naturaleza y la forma de nuestra conexión con ella, y creo que eso me despertó.

En ese año conocí a una mujer indígena cuando estaba viviendo en Australia, Amanda Lickers, que hace mucho trabajo de activista y entrena a personas en la acción directa en su lugar de origen, en el Noroeste de Canadá. Asistí a sus paneles y charlas junto con un pueblo de Melbourne – todos ellos eran de la nación Kulin, cerca de Melbourne.

Ellos habían ido a su nación y habían aprendido la manera de resistir al terrorismo ambiental (en Canadá), y compartieron sus habilidades. Recolectaron dinero para que ella fuera a Australia. Tuvieron un panel de discusión que fue asombroso. Pero tuve algunos problemas para integrarme con otra gente de color en Australia. Y cuando fui a su panel, lo primero que observé fue un enorme mural que decía “nada acerca de nosotros sin nosotros” (nothing about us without us) y realmente me conmovió. Especialmente ahí, porque tantas personas – al igual que las personas no indígenas, realmente estaban tratando de encontrar una conexión del alma con la tierra, con la naturaleza, más allá del cristianismo; se apegaban a la forma de vida de los indígenas, su espiritualidad; pero la forma en lo que lo hacían estaba mal. Y en algunas ocasiones me sentía muy confrontada. Esta es otra forma de colonización. Y ver que está en todas partes –tan sólo con ver las tiendas, la cultura pop, verla por doquier–, modelos en pasarelas posando con penachos ceremoniales – simplemente me confrontó y fue horrible.

Y viendo ese mural, dije: ok, estoy en el lugar donde me sentiré conectada y podré estar a salvo.

La facilitadora era una mujer, y me convenció en participar en la acción y prestar atención a lo que está pasando en la política indígena.

Para leer toda la entrevista con Mick y Bonnie en inglés: https://intercontinentalcry.org/voices-standing-rock-mick-waggoner-bonnie-wykman/

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