La Estatua del Nuevo Moskitiano: la encrucijada de YATAMA

por noviembre 10, 2017
 

Cuando en el a帽o 2001 la Polic铆a Nacional quit贸 la bandera de YATAMA que yac铆a postrada en la estatua de la resistencia ind铆gena popularmente conocida como "El Indio Guerrillero" en el municipio de Bilwi, la organizaci贸n pol铆tica ind铆gena YATAMA denunci贸 no la materialidad del hecho, sino el acto simb贸lico del gobierno central del entonces presidente Arnoldo Alem谩n quien literalmente hab铆a excluido a la organizaci贸n pol铆tica ind铆gena de sus derechos a la elecci贸n y participaci贸n pol铆tica bajo sus propias formas de organizaci贸n social y pol铆tica tradicionales. Cuatro a帽os m谩s tarde, este tipo de denuncias desembocar谩n en una demanda que llegar谩 a la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

El acto aleg贸rico de quitar un s铆mbolo tan representativo de la historicidad, memoria y lucha pol铆tica de un pueblo ha sido una estrategia de control pol铆tico y, cual contragolpe, el rechazo a esta acci贸n es, en igual medida tambi茅n un acto de resistencia pol铆tica.

En la arqueolog铆a hist贸rica del poder podemos encontrar infinidad de ejemplos como estos. Tanto imposiciones como resistencias. Si revisamos, para el caso particular de la Moskitia, encontraremos una serie de casos similares que adquieren otros matices simb贸licos en los que no necesariamente se destituye un monumento, sino, por el contrario, se utiliza el mismo espacio f铆sico del dominado para darle un uso pol铆tico distinto, como el caso de la casa del 煤ltimo rey mosco Robert Henry Clarence.

El busto de Jos茅 Santos Zelaya impuesto en la entrada principal del parque reyes de Bluefields, que fue colocado junto al busto de Rub茅n Dar铆o como s铆mbolo del poder铆o zelayista, fue puesto en un espacio p煤blico construido por su potencial detractor, el General Juan Pablo Reyes, quien sufri贸 el ostracismo luego de algunas rebeliones contra Zelaya. Sin embargo, a帽os despu茅s cuando el r茅gimen fue derrocado en 1909 bajo la r煤brica de la Nota Knox, el General Reyes regres贸 del exilio pero no quit贸 el busto ni coloc贸 otro en su lugar.

La relevancia de estas expresiones simb贸licas yace en su configuraci贸n. Pero el poder necesita figurar su acci贸n estructurante en el imaginario p煤blico porque necesita develar su acto en representaciones estructuradas.

Estas representaciones estructuradas est谩n intr铆nsecamente relacionadas a la acci贸n ejecutante que aunque sea f谩ctica o institucional, requieren de la aprobaci贸n o rechazo del dominado. Zelaya gozaba del poder en el momento de la colocaci贸n del monumento, es decir, contaba con la legitimaci贸n y garant铆a de su monopolio pol铆tico y por esa raz贸n era importante darle sentido a su poder a trav茅s de un acto perform谩tico.

Primera acci贸n simb贸lica

La noche del lunes 6 de noviembre la estatua del Indio Guerrillero es tumbada por una turba violenta azuzada por el partido de gobierno. La polic铆a nacional respalda simb贸licamente la embestida de los ejecutores materiales que no nada m谩s tumbaron el monumento, sino tambi茅n lo intentaron destrozar una vez ca铆do.

No es extra帽o que la estatua sea derribada un d铆a despu茅s de la celebraci贸n electoral. Pues, la declaraci贸n victoriosa a favor del partido del gobierno central al ser oficialmente divulgados los resultados preliminares en los medios de comunicaci贸n, deton贸 la confrontaci贸n entre los militantes de YATAMA y el FSLN.

Aunque el Consejo Supremo Electoral indic贸 la misma noche del domingo, tras el cierre de las urnas, que de 399 boletas electorales se utilizaron 煤nicamente 118 boletas: esto no desanim贸 a los militantes de YATAMA quienes la noche del domingo celebraron p煤blicamente la victoria del 煤nico partido regional.

Pero el lunes 6 de noviembre poco despu茅s de las 7:00 pm, la situaci贸n se torn贸 sombr铆a. El 煤nico monumento p煤blico de Bilwi que representa la lucha hist贸rica de los ind铆genas de la Moskitia contra la dominaci贸n estatal-colonial fue derribado sin reparos y con la complicidad de las fuerzas coercitivas del Estado.

La violencia mec谩nica ejercida contra la estructura f铆sica s贸lo fue la evasi贸n de los mismos nativos aliados al r茅gimen de no reconocer en el objeto material el reflejo de una subjetividad ancestral. Fue la cat谩rsis de la negaci贸n instrumentalizada por un poder pol铆tico institucional que canaliza el odio infundado hacia su propio hermano, su propia etnia y contra su propia racionalidad social. Es el triunfo de la partidocracia sobre la organicidad, la gloria de la pol铆tica institucional de partidos sobre el tejido social comuntario.

 

El Indio Guerrillero fue elaborado a finales de la d茅cada de los 80 y colocado a inicios de la d茅cada de los 90 - justo cuando comienzan a funcionar los Gobiernos Aut贸nomos Regionales en la Moskitia -, en una zona c茅ntrica de Bilwi en memoria de la resistencia ind铆gena que combati贸 al sandinismo estatista durante el per铆odo de la revoluci贸n sandinista. Este monumento hecho de arena, cemento y hierro no representa s贸lo la lucha armada del ind铆gena moskitiano de carne y hueso, sino toda su historicidad y memoria.

Por esa raz贸n, la destrucci贸n f铆sica del mismo fue la inauguraci贸n simb贸lica del nuevo control administrativo sobre un municipio que hist贸ricamente ha sido el basti贸n de YATAMA. Es decir, el poder ejecut贸 una representaci贸n estructurada porque est谩 legitimada no solamente por las garant铆as que brinda el gozo del poder situado en un contexto y temporalidad que le favorece, sino tambi茅n por la proyecci贸n del mismo en el imaginario colectivo.

Derribar al Indio Guerrillero le da un sentido estructurado al poder铆o del que domina. Este mismo sentido proyectado del poder lo ejecut贸 el gobierno de Zelaya al ocupar la casa del 煤ltimo Rey Mosco para uso oficial. La casa se utiliz贸 como oficinas de las nuevas instituciones coloniales y eventualmente se convirti贸 en un edificio para la instituci贸n coercitiva del Estado para figurar un tipo de control subjetivo sobre espacios de representaci贸n del sometido.

Segunda acci贸n simb贸lica

El martes 7 de noviembre a eso de las 11:00 am, sobre las cenizas de la radio comunitaria del partido YATAMA los seguidores del partido de gobierno, bajo custodia de la polic铆a nacional izan la bandera del FSLN en una de las antenas de la radio Yapti Tasba Bila Baikra.

Este segundo acto perform谩tico es popularmente conocido en la historia del poder, pero no por ello es menos importante. La radio comunitaria ind铆gena y la Casa Verde fue incendiada la noche anterior y a煤n con brasas humeantes en rincones de ambos edificios osaron en colgar la bandera roja y negra del FSLN como se帽al arrolladora de su poder.

El Indio Guerrillero tumbado el d铆a anterior preconiz贸 el sentido estructurado de la nueva configuraci贸n del espacio de una ciudad conquistada 鈥 en el sentido colonial del t茅rmino 鈥 por la nueva administraci贸n pol铆tica. Sin embargo, cabe resaltar que esta connotaci贸n colonial no es fortuita. Pues, la alcald铆a de Bilwi y el Consejo Municipal han sido hist贸ricamente controlado por ambos partidos pol铆ticos durante el periodo de alianza entre el FSLN y YATAMA. Eso explica, entre otras razones, por qu茅 en este nuevo escenario electoral la violencia tanto simb贸lica, pol铆tica y perform谩tica rebas贸 los m谩rgenes t谩cticos.
El desafuero del Upla Tara, Brooklyn Rivera, como diputado en el a帽o 2015 pero sobre todo la poca flexibilidad de negociaci贸n y nulo acercamiento de YATAMA frente al FSLN afloraron una rivalidad simb贸lico-pol铆tica sin precedentes. Es decir, la combinaci贸n YATAMA 鈥 FLSN ya no figura siquiera en las representaciones contractuales del tamiz pol铆tico nacional ni mucho menos regional.

La relaci贸n de estos dos grupos pol铆ticos est谩 muy rota, no pinta para ninguna negociaci贸n de inter茅s com煤n y el reciente performance pol铆tico dibuj贸 un nuevo escenario en el que YATAMA inicia una nueva encrucijada en el entramado pol铆tico regional y nacional.

En este entreacto pol铆tico la organizaci贸n ind铆gena m谩s din谩mica en latinoam茅rica tendr谩 que replantearse su pr贸xima puesta en escena tanto regional, nacional e internacionalmente.

El Nuevo Indio Guerrillero. El Nuevo Moskitiano

Con los recientes resultados de las elecciones municipales en la Moskitia (tanto en la RACS como en la RACN), queda claro que las contiendas electorales de la organizaci贸n pol铆tica YATAMA frente a los partidos pol铆ticos nacionales no es ya una apuesta que merezca la pena emplearse como catapulta para la libredeterminaci贸n regional.

El hermetismo y poca credibilidad en el Consejo Supremo Electoral y el control total del FSLN sobre todas las instituciones, tanto la corte suprema de justicia como la polic铆a nacional, confinan al partido YATAMA al m谩s deplorable aislamiento de la escena pol铆tica en su propia regi贸n cuando se sabe que algunos municipios importantes como Bilwi, Waspan y Prinzapolka han sido hist贸ricamente bastiones de YATAMA.

Sin embargo, hay esperanza. La resistencia leal y consecuente que anida en las bases de YATAMA es verdaderamente admirable.

A pesar de la persecuci贸n pol铆tica, el oprobio, la censura y la ausencia de dispositivos pol铆ticos que les permitan volver a una escena m谩s prometedora como partido pol铆tico, YATAMA cuenta con un sendero poco explorado en su encrucijada: el vuelco hacia el movimiento social.

En este horizonte de sentido YATAMA est谩 en el momento de enrumbarse a sus or铆genes como movimiento social para recuperar su sentido pr铆stino y fundacional.

Ante el avance de las agroindustrias de palma africana que cada d铆a carcomen decenas de hect谩reas de bosque de con铆feras y contaminan r铆os con agrot贸xicos sin reparar el da帽o medioambiental despreciando el empoderamiento de los gobiernos comunales al no pagarles siquiera arriendo de sus tierras.

Frente a la paraestatal maderera m谩s grande que saquea sin escr煤pulos una de las reservas forestales y biodiversas m谩s vulnerables de la regi贸n.聽聽 La p茅rdida de soberan铆a alimentaria de las comunidades debido a la deforestaci贸n, la colonizaci贸n y la invasi贸n de las mafias tomatierras, ganaderos, madereros y mineros. La necesidad de la autoprotecci贸n comunitaria y la ausencia de seguridad en todos los 谩mbitos de existencia de las comunidades.

En fin, ante la p茅rdida de la territorialidad y el derecho de vivir de los pueblos bajo sus propias formas ancestrales de convivencia con los ecosistemas de la Moskitia. YATAMA puede enrumbarse en un movimiento integral regional que realce un proyecto pol铆tico comunitario, intercultural y decolonial que ponga en perspectiva la defensa de la vida, el territorio, la comunalidad y la autonom铆a.

Para ello, YATAMA deber谩 refundarse desde sus entra帽as. Tendr谩 que transformar su estructura militante y su foco ideol贸gico fuera de la pol铆tica institucional y lejos del sistema de partidos.

En la Asamblea General de la Moskitia, celebrada a finales de febrero del 2016, se patentiz贸 la importancia de la articulaci贸n de las comunidades bajo su modelo de elecci贸n tradicional y participaci贸n pol铆tica. Es decir, las formas de organizaci贸n social y pol铆tica de las comunidades a煤n siguen vivas y fuertes y esto puede catapultar a YATAMA hacia la demanda de un cambio profundo de la administraci贸n pol铆tica que desemboque en un modelo integral de administraci贸n de los recursos de la Moskitia de manera sustentable que permitan la creaci贸n de modelos de desarrollo m谩s integrados, sostenibles, coherentes con las necesidades reales de las comunidades sin depender de la centralizaci贸n de las rentas ni del cl谩sico modelo extractivo, dependiente y de enclave.

Los avances que subsisten en materia de propiedad comunal y el funcionamiento de los Gobiernos Territoriales son instrumentos tanto jur铆dicos como administrativos que abren puertas para romper con las cadenas de la centralizaci贸n y nos permiten, indudablemente, emprender nuevos horizontes autogestionarios a nivel regional amparados en leyes especiales y convenios internacionales.

El modelo de administraci贸n municipal ha sido hist贸ricamente un engorroso anquilosamiento para el empoderamiento de las autoridades comunales. Es inoperante, asim茅trico y reproduce una dominaci贸n centralizada que obliga a las comunidades a afiliarse al rancio modelo de partidos y enrumbarse en una estresante din谩mica de contiendas electorales que minan la libredeterminaci贸n de los pueblos de la Moskitia.

Por esa raz贸n, el nuevo Indio Guerrillero, [que ser铆a esencialmente la proyecci贸n del Nuevo Moskitiano] tiene la oportunidad de ser reconstruido desde la base de un movimiento social integral que sea s铆mbolo de un nuevo proyecto societal regional alternativo que tome en cuenta la historicidad de las luchas ganadas encarnadas en la autonom铆a pero, sobre todo, tambi茅n un nuevo horizonte regional que performatise una militancia cr铆tica, decolonial, comunitaria, socioambiental e intercultural que dote de sentido estructurante a la nueva Moskitia.